
ACTAS NOTARIALES
Las actas notariales son documentos en los que el notario da fe de hechos o situaciones que él mismo percibe o que se le solicita constatar. A diferencia de las escrituras, las actas no contienen declaraciones de voluntad (contratos, compraventas, poderes), sino que documentan una realidad: el estado de un inmueble, una notificación enviada, la celebración de una junta, el resultado de un sorteo. Esta función de constatar hechos tiene un valor probatorio excepcional, ya que la fe pública notarial es prácticamente irrefutable ante cualquier tribunal o administración.
En la Notaría Enrique Arana, en el barrio de Deusto (Bilbao), tramitamos todo tipo de actas con la celeridad que cada situación requiere.
Tipos de actas notariales
Acta de declaración de herederos ab intestato — Cuando una persona fallece sin testamento, es necesario acreditar quiénes son sus herederos legales. El notario instruye un expediente en el que, con la documentación aportada y la declaración de testigos, determina y hace constar quiénes tienen derecho a heredar.
Acta de presencia — El notario se desplaza o constata presencialmente un hecho: el estado de un inmueble, el contenido de una página web en un momento determinado, el desarrollo de una reunión, la entrega de unas llaves, etc. Es especialmente útil para dejar constancia de situaciones que podrían ser disputadas posteriormente.
Acta de manifestaciones — Recoge las declaraciones que una persona hace ante el notario. No implica que el notario las avale como ciertas, sino que da fe de que esas palabras fueron pronunciadas en ese momento.
Acta de notificación o requerimiento — El notario notifica fehacientemente a una persona un hecho, una decisión o una reclamación. Muy utilizado en relaciones arrendaticias (comunicar al inquilino la no renovación del contrato, requerir el pago de rentas), en el ámbito mercantil y en cualquier situación en la que se necesite acreditar que una comunicación fue recibida.
Acta de depósito — El notario custodia documentos, objetos o sumas de dinero, dejando constancia de su contenido y estado.
Acta de junta — El notario asiste a una junta de accionistas o propietarios y da fe de su celebración, los asistentes, los acuerdos adoptados y cualquier incidencia. Resulta imprescindible cuando se prevén conflictos o impugnaciones.
Acta de sorteo — Da fe pública del procedimiento y resultado de un sorteo, garantizando su transparencia e imparcialidad.
